DECIDIENDO CON ¿EL CORAZÓN?


DECIDIENDO CON ¿EL CORAZÓN?

Imagen: pngtree


El corazón es engañoso y perverso, más que todas las cosas. ¿Quién puede decir que lo conoce?
Jeremías 17:9




Es bueno preguntarnos por qué la Biblia describe al corazón como engañoso y perverso sobre todo cuando muchos miran con buenos ojos las decisiones tomadas con el corazón. Dentro del ambiente cristiano es muy común escuchar que la gente justifica sus acciones con frases como “sentí en mi corazón” independientemente de si estas hayan estado apegadas o no a la Palabra o de sí hayan dado buenos frutos o no.

Por lo tanto es bueno tener en cuenta la diferencia entre decidir con las emociones –en el corazón– y decidir de acuerdo a un código moral fundamentado en la Palabra de Dios. De la misma forma, es necesario tener clara la diferencia entre decidir con el corazón y entregar el corazón en aquello que se emprende. Sobre lo primero, Jesús enseñó a los discípulos que la contaminación del cuerpo es producida por lo que sale del corazón y no por lo que entra por la boca,(1) lo cual no parece tan descabellado cuando se sabe que muchas enfermedades tienen un origen psicosomático. De acuerdo a Jesús, en el corazón se generan los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios y las blasfemias.(2) De ahí que parezca tan pertinente describir al corazón como engañoso y perverso.

Por esa razón el creyente debe tener en cuenta que las mejores decisiones no son tomadas con el corazón, pues las emociones que emanan de éste no suelen ser estables y así como en un momento se puede tener todo el cariño, al siguiente el desprecio o el coraje pueden llevar la delantera. Las mejores decisiones son las que nacen de una mente renovada(3) la cual toma en cuenta los principios divinos como una prioridad aun por encima de las emociones. Por eso es necesario “llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo”(4) para filtrar las ideas que provienen de las emociones momentáneas que no necesariamente pueden ser positivas.

La única decisión que debemos basar en las emociones es el dar, “pues cada quien debe dar como propuso en su corazón porque Dios ama al dador alegre.”(5) Finalmente, las acciones que emprendamos producto de la mente renovada y de haber filtrado nuestras ideas por la obediencia a Cristo, sí debemos ejecutarlas con todo el corazón, en especial el amar, por eso el más grande mandamiento es amar a Dios con todo el corazón, alma y mente.(6)

Así que entreguemos el corazón en todo lo que hacemos, pero decidamos con pies de plomo dejando las emociones de lado, pues muchas veces el corazón pedirá venganza en lugar de perdón, por eso no hay que dejarnos engañar por lo que sentimos y usemos el filtro de la Palabra de Dios para tomar las mejores decisiones.

Mary Carmen Olague

1 Mateo 15:11
2 Mateo 15:19
3 Romanos 12:2
4 2 Corintios 10:5
5 2 Corintios 9:7
6 Mateo 22:37


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA ESPIRITUALIDAD NO SIEMPRE ES EL CAMINO

EMOCIONES ¿Reprimidas o sujetadas?

REALIDAD VS VERDAD (Llamar las cosas que no son como si fuesen)