VOLUNTAD DIVINA: ESTABILIDAD EMOCIONAL


VOLUNTAD DIVINA: ESTABILIDAD EMOCIONAL




Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. (3 Juan 1:2)

En la entrada anterior Letra Creyente hablé que la voluntad de Dios, buena agradable y perfecta es nuestra salud, basándome en el versículo anterior. Sin embargo, ese pasaje siguió dando vueltas en mi cabeza, sobre todo en la última parte, llevándome a meditar sobre la prosperidad del alma. En un inicio y, sin muchas bases, relacioné la prosperidad del alma con la estabilidad emocional, conforme seguí meditando en la idea fui guiada a varios versículos que me reforzaron la idea.

En entradas anteriores hablamos de las emociones y cómo estas, no siempre son malas cuando aprendemos a sujetarlas delante de Dios, así que este artículo podría considerarse casi como una secuela. Sin embargo, en esta ocasión quisiera presentar unos pasajes para confirmar que la voluntad de Dios es nuestra estabilidad emocional, esperando que sirvan como herramienta para guardar la calma en los momentos de dificultad.

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. (Isaías 26:3)

Las adversidades se encuentran a la orden del día, no importa cuánto las esquivemos, eventualmente nos encontrarán de frente. Afortunadamente en la Palabra de Dios encontramos promesas que nos ayudan a fortalecer nuestra fe en esos momentos, para no desesperanzarnos en la adversidad. Cuando el pensamiento se encuentra perseverante en Dios, su palabra y sus promesas se hacen presentes para que nadie ni nada nos robe la paz.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:7)

Es una paz que sobrepasa lo racional y lo humanamente entendible, lo que a otros los lleva a depresión y ansiedad, para aquellos que descansamos en Dios hay una completa confianza en su poder para ayudarnos a solucionar cualquier problema. Conforme nos ejercitamos en la fe, las adversidades se muestran como una oportunidad para que su gloria sea manifestada, fortalecidos en el conocimiento de un poder que logró vencer a la muerte (¿que no podrá vencer?), guardando nuestros corazones y pensamientos en Cristo para traernos paz en medio de la tormenta.

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro 5:7)

Por supuesto, las emociones no quedarán anuladas, haciendo que a momentos la preocupación o la ansiedad parezcan ganar terreno, pero en lugar de arraigarlas en nosotros tenemos el poder de echarlas sobre Jesús para que él nos cuide. ¡Qué bella promesa! Cuando estamos en su palabra él tiene cuidado de darle solución a lo que en nuestras fuerzas es imposible de resolver, cuidando nuestras emociones y dándonos una estabilidad emocional que ningún antidepresivo puede proveer.

Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. (Salmo 91:15)

El Salmo 91 es una hermosa herramienta para fortalecernos emocionalmente en Dios, pues si estamos bajo su cobertura, él nos acompañará en los momentos de angustia, no solo para pasar el momento y darnos consuelo, sino para librarnos de la opresión y glorificarnos juntamente con él. Con estos pocos pasajes espero haber motivado a alguien a buscar su estabilidad emocional al lado de Dios, que hayan sido suficientes para convencer que la voluntad de Dios es que nuestra alma prospere mientras ponemos nuestra confianza en él.

Mary Carmen Olague

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