REALIDAD VS VERDAD (Llamar las cosas que no son como si fuesen)


REALIDAD VS VERDAD

(Llamar las cosas que no son como si fuesen)




“(como está escrito: te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son como si fuesen.” (Romanos 4:17)

Este pasaje lo he encontrado citado generalmente en su última parte: “llamar las cosas que no son como si fuesen”. Debo reconocer que en un principio la entendí mal, me sonaba a que tener fe requería negar la realidad que estás viendo con tus mismos ojos y en cambio decir lo contrario, por ejemplo, ver el refrigerador vacío y decir que “en el nombre de Jesús está lleno”.

Recientemente Dios ha estado tratando conmigo mucho sobre la fe, pues finalmente, es uno de los asuntos centrales de toda la Biblia, pues es imposible entender la obra redentora de Cristo sin ella. Al inicio de este año leí varias veces el libro de Romanos y por alguna razón que aunque yo desconozco, estoy segura que el Espíritu Santo sí conoce, regresó a mi mente este pasaje de “llamar las cosas que no son como si fuesen.”

Así que regresé al libro de Romanos una vez más, y como de costumbre, cuando deseo entender un pasaje oro y procuro leer el capítulo completo para entender su contexto y no basar su interpretación solo en la lectura de un par de líneas. Entonces, mientras leía el cuarto capítulo de Romanos me doy cuenta que el pasaje en cuestión efectivamente trata de fe, pero que no de la forma en que anteriormente lo había entendido.

En primer lugar, el capítulo nos está poniendo a Abraham como ejemplo de fe, quien fue justificado delante de Dios no por sus obras, sino por gracia, por medio de la fe. En segundo lugar, leyendo detenidamente, me pude dar cuenta que es Dios quien llama las cosas que no son como si fuesen. Es decir, para Dios, la realidad de Abraham, la esterilidad de Sara y la ausencia de descendencia no fueron un impedimento para llamarlo “padre de muchas gentes” porque la verdad de Dios es superior a la realidad que estemos viviendo. Abraham convirtió, por medio de la fe, la verdad de Dios en su realidad, por eso es puesto en el cuarto capítulo de Romanos como un ejemplo de fe.

Meditando, me doy cuenta que puedo llamar las cosas que no son como si fuesen, no para negar la realidad sino para aceptar que hay una verdad divina superior a mi realidad. Entiendo ahora, que cuando me llega un síntoma o me es diagnosticada una enfermedad, puedo llamar las cosas que no son como si fuesen, diciendo que soy sana por las llagas de Cristo Jesús,[1] no porque esté negando mi realidad sino que al hacer mi declaración de fe estoy aceptando que la verdad de Dios es más poderosa que cualquier situación que pueda vivir por el momento.

Llamar las cosas que no son como si fueren, más que negar la realidad, significa aceptar la verdad de Dios por encima de lo que vemos, pues “por fe andamos y no por vista.”[2] Porque por la fe es posible cambiar nuestra realidad por la verdad divina sabiendo que “al que cree, todo le es posible.”[3] Al hablar lo que no es como si fuera estamos usando las palabras de Dios para cambiar nuestra realidad, porque únicamente sus palabras son verdad y tienen la capacidad de transformar aquello que vemos y vivimos. Pues recordemos que él es quien principalmente “llama las cosas que no son como si fuesen”. Nosotros solo tomamos sus palabras en nuestra boca, así como el profeta Jeremías,[4] para hablar las únicas palabras que son espíritu y son vida.[5]

Así que, la próxima vez que vivas una situación que anhelas cambiar, habla la Palabra de Dios, la cual es poderosa para hacer aquello para lo que fue enviada y no regresa vacía,[6] de eso se trata el hablar las cosas que no son como si fuesen, no de decir mentiras ni de negar realidades, sino de establecer la verdad suprema de Dios por encima de las situaciones que podemos ver y sentir, pues recordemos:

“Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso” (Romanos 3:4)




[1] Isaías 53:5
[2] 2 Corintios 5:7
[3] Marcos 9:23
[4] Jeremías 1:9
[5] Juan 6:63
[6] Isaías 55:11

Comentarios

  1. Hola. Muy interesante tu artículo. Únicamente creo que en la parte de "Abraham convitió, por medio de la fe, la berdad de Dios en su realidad... " me parece que podriamos decir: Dios convirtió su verdad en realidad en cuanto a Abraham, debido a que Abraham aceptó y proclamó la verdad de Dios. De esta forma damos la gloria de transformación a Dios y Abraham nos muestra un acto de fe.

    Gracias por compartir tus reflecciones.

    Dios te bendiga.

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